Poco a poco, como el mal vecino que mueve la linde del terreno para robar el terreno al de al lado, la política de austeridad del Ayuntamiento y Comunidad de Madrid está empobreciendo la calidad de vida de los ciudadanos. Son sutiles (o no tan sutiles) recortes que no levantan titulares cuando se producen, pero si cuando hay fatales resultados.

En sanidad
Podemos ver que las esperas en urgencias están disparadas (esperas de mas de 3 horas para casos “de urgencia”), que los pasillos acumulan camas. Se tarda tiempo en atender a los pacientes y en derivarles correctamente… pero es que muchas veces no se les deriva a planta pq no hay espacio donde derivarles.

Mientras, los mandatarios se felicitan inaugurando hospitales (a veces el mismo, las veces que haga falta; si, el mismo al que hay que cambiarle el nombre por el de una infanta cuando está medio material ya con el nombre puesto), pero no los dotan con personal. Se gastan el dinero puntualmente en hacer una instalación, en hacerse la foto inaugurándolas (teniendo que traerse material de otros hospitales) para luego tener cerradas plantas por no tener personal que las atienda. Se pretende transferir la gestión a manos privadas aduciendo que optimizan el gasto lo que es matemáticamente imposible.

Curiosamente, el Hospital Carlos III, especializado en enfermedades tropicales, que acoge al misionero con ébola en una planta que estaba cerrada y desmantelada por los recortes y que ha habido que dotar y reabrir. El personal disponible ha tenido que repasar los protocolos a la carrera.

Transporte público
Con el paso de los años, se ha ido reduciendo el servicio de buses y metro, reduciendo la frecuencia de paso, y las instalaciones se estropean por demasiado tiempo (llegando a semanas algunas escaleras rotas). Así, se contratan menos personal y se gasta menos el parque móvil. Por otro lado, los contratos en transporte público son mas precarios para los nuevos contratados, ya que suelen venir a través de contratas, que apuran el dinero para conseguir beneficio.

Limpieza
La ciudad está sucia, y no solo porque la gente sea sucia, o por que haya gente que revuelva en la basura. Sino que hay menos barrenderos y en algunas zonas se recoge la basura menos a menudo. También está el extraño caso de la desaparición de muchos puntos de recogida de papel y vidrio, bajando la densidad de estos contenedores en la ciudad.

Se caen ramas de árboles, caen árboles, y algunas caídas matan. Y no porque lleguen días ventosos que podrían arrancarlas de los árboles, sino porque los árboles están enfermos, o mal asentados. Se están haciendo cosas mal, pero la principal es no tener suficientes equipos de personas cualificadas revisándolos mas a menudo y realizando las acciones necesarias de cuidados.

Aceras y asfalto
El asfalto está agrietado, las aceras levantadas… muchos barrios hace años que no ven pasar la operación asfalto y, salvo que haya obras que obliguen levantar la calle o acera, está no se repone.

¿En que gastan el dinero?
Visto en conjunto, queda claro que no son tan sutiles los recortes, que este Ayuntamiento está “dejando de contratar” a mucho personal que podría hacer que la calidad de vida volviera a los niveles donde debería estar. Es un gobierno endeudado por obras faraónicas y por gastos estúpidos. Y actualmente prefieren gastar el dinero en compras puntuales (que dan para hacerse la foto, en eventos que también son gastos superfluos) y no en gastos de mantenimiento (que hacen que las cosas funcionen).

Foto: Eduardo



One Response to “Madrid: Sutiles recortes que empobrecen la vida”

  1. Para mí lo más grave es que esos recortes no sólo son (?) parte del programa de austeridad impuesto por la Unión Europea / Alemania / el organismo supranacional que sea, sino que tienen un tono ideológico, ya que se recortan servicios públicos que ni nuestros dirigentes ni las personas con ingresos más elevados utilizan (a excepción de la vía pública, pero eso se arregla asfaltando bien esas zonas y enviando a esos barrios los servicios mínimos durante la huelga de limpieza) y encima con un afán privatizador nada encubierto. Resumiendo: que al final tendrá sanidad, transporte, educación y otros servicios básicos el que se los pueda pagar. Y eso tiene un nombre: clasismo.

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