Nunca quise copiar al Pequeño Nicolás, ni a Holden Caulfield, aunque si a Juan “Flanagan” Anguera. Si, los libros nos crean mitos y referentes, más aún a esas edades que empezamos a buscar nuestro lugar en la sociedad. Cuando empiezas a leer descubres un lugar donde un trozo de papel te cuenta historias de manera privada, y a veces los protagonistas son chavales como tú y te sientes identificado y quieres ser como ellos. Por eso me parece peligroso que existan títulos como “75 consejos para sobrevivir en el colegio”.

Con 12 años ya no quieres ser un niño, empiezas a buscar tu lugar en la sociedad y en todo lugar donde puedas ver gente de tu edad que hace cosas que les hace especiales ves cosas que quieres copiar.

Así, si alguien escribe “75 consejos para sobrevivir en el colegio” (María Frisa, Alfaguara, 2012) lo más normal con 12 años es que no te des cuente que está escrito desde la ironía, sino que lo tomas como un manual que refleja la realidad de alguien con más experiencia que tú.

Y estoy hablando de un libro donde se recomienda donde “una niña de 12 años” suelta perlas como:
* Haz amigos más tontos que tú, para destacar.
* Ten novio, la gente popular siempre tiene novio.
* Si tienes novio, no puedes fijarte en otros porque se pone celoso.
* Siempre tiene que haber alguien con quien meterse.

Este libro forma parte de la colección “75 consejos”, en los que Sara, una malcriada niña de 12 años está por encima de todo y cree tener la verdad absoluta sobre el mundo: es una “cuñadita”.

Pues muy bien, si me leo con 20 años un libro irónico, cuyo protagonista es amoral, pues le pillo el tono y se que es absurdo lo que me está contando. Pero si el público es “a partir de 9 años”, ahí ya tengo mis dudas. Dudo mucho que niños “a partir de 9 años” puedan darse cuenta que no es el modelo de persona a seguir, y creo que sus “75 consejos de cuñadita” lo único que pueden es generar nuevas personas llenas de inseguridades y sean superficiales, que quieran pisar a otros o que elijan mentir como arma ¿es es la siguiente generación que queremos?

Lo siento, pero ese no es el libro que quiero que ponga referentes a mis hijos. Suelta demasiados mensajes que inculcan ideas de una sociedad dañina: agresiva, superficial y machista, sin ayudar a que sus lectores puedan ponerlos en contexto con facilidad.

Lo siento, pero creo que la autora está defendiendo lo indefendible. Dice que la protagonista es “decidida, egoísta, pero noble”. Permítame que dude de su concepto de decidida y de nobleza. No me parece que brille por su irreverencia, ni que esta alimente el espíritu crítico, no está bien planteado y no me hace gracia.

Si, he firmado que Alfaguara retire el libro. Pero no porque quiero que se cercene la libertad de expresión de su autora, que escriba lo que quiera. Aquí lo que planteo es que su la editorial se plantee que hace con algo así en sus fondo editorial. He leído mucho libro de Alfaguara (la elección de portadas de la imagen de arriba no es casual: Flanagan, Charlie, Nicolás…), y siempre me ha parecido que ha tenido una selección bastante interesante y potente. Pero han decidido que no van a retirarlo.

Solamente podría comprar un libro similar a este si antes he creado un ambiente de diálogo con mis hijos para que me comenten las burradas que leen y pueda confirmarles que son burradas. Pero dudo mucho que esos padres actuales que no dudan en soltarles el móvil con videos de youtube a sus hijos para que “les dejen en paz” sean capaces de ayudar a formar ese espíritu crítico, a detectar esa ironía.

De hecho, con mis hijos, procuraré leer lo que leen y les ayudaré a entender lo que en esos libros se cuente. Mi madre creo que se ha leído todos los libros que yo leí de niño. Con ello no sólo me ha dado ejemplo, sino que me ayudó a entenderlos.



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